Primero de todo decirte que yo soy de intentar hacer las cosas sencillas, sensibles y bellas, así que no voy a recomendarte grandes acciones porque no son necesarias.
¿Sabes qué es lo único que necesitas? Tu presencia, tú contigo, con tu humanidad y con tu divinidad. Porque realmente no existe nada más.
Cuando me hago el lío con mi vida, mis guías vuelven con lo mismo: Yaiza, recuerda que todo es más sencillo, presta atención.
Si sientes curiosidad y deseo de incorporar la filosofía del mindfulness, pero no lo haces todavía porque:
| Motivo | Creencia | La Verdad es que |
| No tengo tiempo | Soy una mujer ocupada y eso me hace valiosa | Mindfulness transforma tu tiempo en salud mental, emocional y física y te regala el poder de elegir cómo gestionar mejor tu vida |
| Me asusta el silencio | Si paro a escuchar me vuelvo loca o me desbordo | Mindfulness te enseña a acompañarte en todas tus emociones y pensamientos con amabilidad. Todo es bienvenido |
| No creo que sepa hacerlo y mantenerlo | Tengo que saber hacerlo y hacerlo perfecto, si no no me vale | No hay error ni forma perfecta. Puedes meditar durante 5 minutos en silencio y puedes prestar atención a lo que surge mientras simplemente comes |
| Soy demasiado racional o escéptica para estas cosas | Esto es para personas religiosas o espirituales | Mindfulness tiene evidencia científica sólida y mejora la salud general |
| Mi mente no se calla nunca, así que imposible | Esto va de dejar la mente en blanco | La mente crea pensamientos, genera diálogo interior, trae recuerdos… No podemos silenciarla, pero podemos observarla sin juicio |
| Quiero resultados rápidos | Si no es inmediato es que no funciona para mi | Esta es una práctica acumulativa que va construyendo una mejor organización neuronal en tu cerebro y que se traduce en una vida más saludable que terminarás agradeciendo |
| Estoy acostumbrada a ignorar mis necesidades para sobrevivir | No sé escucharme | Mindfulness es un camino suave y amable de regreso al cuerpo, a tu corazón y a tu verdad interna |
Es curioso cómo somos capaces de ponernos mil obstáculos por delante antes de prestarnos atención, antes de cuidarnos y seguir la senda que nos dicta el alma.
Puedes hacer muchas cosas hermosas para comenzar a atender tu salud y construir una vida en tus términos, una vida plena, serena, saludable y alegre.
En lo que respecta al mindfulness te recomiendo estos 5 sencillos pasos diarios:
- Revisa tu intención todos los días: ¿Para qué quiero incorporar mindfulness hoy? ¿Para reducir estrés? ¿Para cuidar mi salud mental? ¿Para estar más presente? ¿Para mejorar la relación conmigo misma y los demás? ¿Para aprender a discernir y elegir con mayor sabiduría?
- Puedes empezar con 5 minutos al día de meditación formal en silencio. Elige un momento del día (márcate un aviso) y comprométete a estar presente solo 5 minutos: observando tu respiración natural o sintiendo tu cuerpo. Minutos de pura presencia contigo misma, qué regalazo. Imagínate cuando un día puedas dedicarte hasta 40 minutos.
- O puedes empezar informalmente con prestar la máxima atención a todo lo que emerge cuando estás simplemente lavándote los dientes, comiendo, caminando hacia algún lugar o mientras vas en el autobús/metro.
- Date una entrada. Para colocarte en la intención comienza, por ejemplo, sentándote en tu rincón favorito, descansando en un pausa durante una actividad o respirando profundamente 3 veces antes. Esto puede ayudarte a entrar en contacto, como si fuese un saludo a la consciencia «hola, qué tal, vengo a quedarme un ratito por aquí».
- Reduce el uso de pantallas y aumenta el uso de tus sentidos. Entrena tu presencia en la vida analógica como un músculo.

Como ves, no se pide ningún tipo de vestimenta o elemento accesorio. Tú con quien eres, con lo que hay alrededor en tu vida, con lo que ya está presente. Mindfulness se integra en lo ordinario para hacernos ver lo extraordinario. Parece mentira que algo tan simple tenga tantos beneficios, ¿no crees?
Pues pocas cosas tendrás más accesibles para mejorar tu bienestar que esto que te propongo.
Ahora bien, mindfulness no es una meta, es un camino. Cuanto más amable seas contigo, más sostenido será el hábito. ¡Después de un tiempo vas a estar tan agradecida!
Es posible que sucedan pequeños cambios en tu forma de comunicarte, de escuchar, de recibir, de hacer, de entregar, de decidir… Algunos pasarán desapercibidos y otros no. ¿Sabes lo que podrá ayudarte a mantenerte en la práctica? Cuando percibas una conducta diferente en ti, menos estrés antes una situación que antes te abrumaba demasiado o una conversación más suave con alguien que te despertaba mucha reactividad, por ejemplo… Puedes decir «ah, esto es porque estoy meditando todos los días». Y porque estás meditando o practicando mindfulness todos los días se están generando cambios en tu cerebro que están transformando tu cuerpo al completo y tu forma de vivir.
No es mindfulness quien te cambia, ¡eres tú con tu intención!
Sígueme y explora el blog para más inspiración cotidiana.